noviembre 18, 2019
circulación durante el embarazo

Problemas de circulación durante el embarazo

La aparición inesperada de problemas de circulación durante el embarazo afecta a muchas mujeres. Es importante saber si son controlados de manera correcta; así como si desaparecerán después del parto, sin provocar efectos negativos graves.

En la mayor parte de los casos, estos problemas de circulación sanguínea durante el embarazo se manifiestan a través de síntomas como varices, hemorroides, piernas pesadas, tobillos y manos hinchadas. Con el tratamiento y los hábitos adecuados, los inconvenientes que causan pueden ser aliviados y los riesgos pueden ser evitados.

Causas de problemas de circulación durante el embarazo

El cuerpo de la mujer embarazada pasa por un gran número de cambios físicos de diferentes tipos que afectan su bienestar.

Uno de ellos es el aumento del volumen de la circulación de la sangre. Para que el bebé reciba suficiente oxígeno, la circulación sanguínea se hace más intensa. Circula aproximadamente el cuarenta por ciento más sangre.

Este aumento del volumen sanguíneo es el principal responsable de los problemas de la circulación durante el embarazo.

¿Cómo se manifiestan estos problemas circulatorios?

1 – Varices

Las varices son pequeñas venas que se hinchan, principalmente en las piernas. Surgen porque la sangre circula más lentamente por las venas que soportan más peso. Durante el embarazo, el aumento del peso del útero sobre las venas de las piernas y de la vulva es la principal causa de las venas varicosas.

Estéticamente, las varices son un tanto desagradables. Además, suelen provocar sensación de pesadez, calambres y dolores musculares en las pantorrillas, en los músculos y en la vulva.

Tratamiento

Es aconsejable dejar las piernas estiradas, colocando los pies en alto.Si la mujer suele pasar mucho tiempo sentada, se recomienda levantarse con frecuencia y caminar un poco. En la ducha, aplicar chorros de agua fría en las zonas afectadas genera alivio. Así mismo, se recomienda el uso de medias y calcetines de compresión.

2 – Hemorroides

Son un tipo de varices muy molestas que surgen en el ano. Aparecen a causa de la debilidad de la pared muscular de la región anal. Pueden causar dolor o picazón, e incluso sangrado.

Tratamiento

Evitar comidas picantes y que causan irritación en esa región e ingerir alimentos ricos en fibra, verduras, frutas y alimentos integrales.

Los baños de asiento calientes alivian las molestias.

Después de hacer caca, es importante sanear la zona con varices con toallas humedecidas desechables. En ningún caso la mujer debe dejar para después la evacuación, por el dolor causadopor las hemorroides.

El ejercicio físico moderado puede contribuir a que las hemorroides desaparezcan o se reduzcan. Los movimientos que activan la circulación de la sangre van a favorecer la curación. Por ejemplo, realizar movimientos circulares con la pelvis, o movimientos de tijera con las piernas, también pueden aliviar la presión en la zona.

Si el problema no mejora, se debe consultar a un médico.

3 – Retención de líquidos, edemas

Los tobillos, las manos y los pies se hinchan a causa del líquido acumulado en los tejidos. La mujer experimenta una sensación de pesadez y cansancio. Consumir sal en exceso y beber un poco de agua son factores que favorecen la aparición de este problema.

Tratamiento

Descansar acostada y con las piernas levantadas por al menos quince centímetros por encima del resto del cuerpo. Además, es bueno poner las piernas apoyadas en una pared, y permanecer por alrededor de veinte minutos en esa posición.

Reducir o eliminar la sal de la dieta.

Dar preferencia a los alimentos preparados en casa.

Consumir frutas y verduras frescas.

Beber mucha agua, jugos naturales, frutas golpes en la licuadora, sopas, infusiones frías. La buena hidratación contribuye a la disminución de la hinchazón.

Las duchas frías, dejando caer el agua sobre las piernas, actuarán como un masaje y tonificarán las piernas.

En el caso de la retención de líquidos en exceso; cuando alcanza el rostro, cuello y manos es fundamental consultar con el médico.

El estilo de vida de la mujer contribuye al aumento de las probabilidades de sufrir estos problemas de circulación sanguínea durante el embarazo. El sobrepeso y la obesidad, la vida sedentaria y una dieta inadecuada son factores de riesgo.

Es necesario vestir ropa y usar zapatos cómodos, evitar saunas y calor extremo, buscar permanecer en lugares aireados en la estación de calor. Además, es necesario evitar exponerse directamente al sol.

En resumen, a pesar de que los problemas de circulación sanguínea son frecuentes, existen algunos hábitos que van a contribuir a que la mujer embarazada se sienta mejor y reduzca los riesgos.