Hábitos alimenticios que combaten la fatiga crónica

El síndrome de la fatiga crónica se define como un cansancio intenso y continuo. La base del tratamiento es un plan de alimentación adecuado. Debemos privilegiar los alimentos que aumentan las defensas del organismo. En este artículo vamos a hablar de cuáles son los alimentos que debes incluir en tu dieta y los que debes evitar.

Una de las razones para sufrir de este problema es la mala alimentación. Todos sabemos que la dieta tiene una gran influencia sobre el funcionamiento del organismo. Lo que comes define la forma en cómo te siente y mucho de tu apariencia.

La fatiga crónica es aquel tipo de fatiga que te hace querer ser una taza de café en el momento en que te despiertas. El problema es que eso no basta, porque todo el tiempo estás sin energía.

Este es un trastorno complejo que no puede ser atribuido a ninguna enfermedad. La peor parte es que va empeorando a medida que realizas tus actividades diarias.

La buena noticia es que no es preciso lidiar con sus efectos para siempre. Con algunos cambios en la alimentación, puedes obtener la energía que necesita. Descubre cómo hacerlo:

1. Mantente hidratado

Al beber agua, no sólo vas a estar combatiendo la fatiga crónica, sino que también permitirás la distribución de las moléculas esenciales y de los nutrientes a través del cuerpo.

Esto incluye la eliminación de toxinas y residuos que pueden afectar tus órganos internos y el inicio de los procesos metabólicos. Sabemos que la deshidratación puede causar una sensación de cansancio.

2. Ten un diario de tu alimentación y emociones

Otro truco para combatir la fatiga crónica es mantener un registro detallado de todo lo que comes y bebes. También debes registrar tu estado de ánimo en diferentes horarios del día.

Esto tiene varios objetivos:

Comprobar si los alimentos que consumimos pueden crear cambios que expliquen la falta de energía. Por ejemplo, el azúcar puede provocar un pico de energía, pero después va a hacer que te sientas con sueño.

Entender cuáles son los alimentos que te hacen sentir bien o mal emocionalmente. ¿Has oído hablar de que el chocolate ayuda a tu cuerpo a liberar endorfinas, aumentando la sensación de bienestar? En realidad, son varios los alimentos que afectan tu estado de ánimo y es importante clasificarlos de acuerdo con las emociones que generan. Para facilitar la tarea, es fundamental mantener un diario de emociones.

Al mantener este registro, puede ser que descubras que tu fatiga es un síntoma del síndrome del intestino irritable.

3. No elimines los alimentos de tu dieta sin supervisión

Entendemos que lidiar con la fatiga crónica es molesto, pero no trates de luchar contra ella eliminando grupos de alimentos. Lo recomendable es, en compañía de un nutricionista, consultar el diario de los alimentos y de las emociones.

Con la ayuda de un profesional, puedes crear un plan de alimentación que permita determinar si un alimento está causando problemas. De esta forma, es posible reducir el riesgo de alguna deficiencia nutricional causada por la nueva dieta.

Todos los grupos de alimentos ofrecen un beneficio específico, por lo tanto, no debemos eliminar alguno sin criterio.

4. Date la oportunidad de experimentar en tu dieta

Prueba alimentos que consumas de forma regular, pero que son conocidos por aumentar la energía. Algunas combinaciones de carbohidratos, proteínas y grasas funcionarán para combatir la fatiga crónica.

El problema es que cada cuerpo reacciona de manera diferente a las combinaciones, y por eso no hay una dieta estándar. También intenta probar alimentos que nunca consumiste antes. Tal vez al principio no te gusta el sabor, pero puedes darte algún tiempo para acostumbrarte.

5. Comer porciones más pequeñas con mayor frecuencia

Esto te ayudará a aumentar la energía cuando te sientas muy cansado o con hambre. Quedarse sin comer por largos períodos de tiempo hará que ganes, lo que se convertirá en un círculo vicioso, junto al cansancio.

Para evitar esto, cada tres o cuatro horas, come algo. Puedes mezclar una fruta con una porción de proteína y grasa saludable para obtener los nutrientes necesarios. Algunas ideas son:

30 gramos de queso + 5 nueces + 1 manzana

2 rebanadas de pechuga de pavo + 10 almendras + 3 guayabas

Pollo asado + 3 cucharadas de semillas de girasol + ½ taza de arándanos

1 taza de yogur + 5 nueces + 6 fresas

Además de ayudar a conservar la energía, son opciones sencillas de preparar, económicas y fáciles de llevar. ¿Qué más se puede pedir?

6. Evita los alimentos que causan molestias

Al principio hablamos sobre la necesidad de tomar una taza de café. A pesar de que proporcione una sensación de energía, se trata de algo pasajero que provocará una caída de energía más tarde. Evita:

Café: Aumenta el estrés en tu sistema nervioso y crea picos de energía, que después de dos o tres horas pueden agravar la fatiga crónica. En lugar del café, prueba el jugo de aloe vera, té verde o té de menta.

La comida chatarra: puede ser una opción para saciar su hambre, pero aumentará tus niveles de glucosa en la sangre y te sentirás cansado pocos minutos después de comer. Además, la comida chatarra realmente no ofrece nutrientes, por lo que en pocas horas tendrás hambre de nuevo. Es mejor optar por alimentos frescos y preparados en el momento, como frutas, ensaladas o vitaminas.

Tenemos la certeza de que, con estos hábitos alimenticios que combaten la fatiga crónica, te sentirás mucho mejor preparado para realizar todas tus actividades diarias. Recuerda que cuanto mejor sea tu dieta, mejor te sentirás.