noviembre 22, 2019
comer de forma saludable

Secretos para comer de forma saludable gastando poco

Hay ingredientes que suelen ser caros, pero tener una dieta equilibrada no siempre depende del precio de los alimentos. Hay varias opciones para comer de forma saludable y, al mismo tiempo, ahorrar en tus compras.

Comer de forma saludable puede ser un objetivo lleno de desafíos, tales como la planificación de comidas y no reventar el presupuesto de la compra del mes. Por desgracia, el aumento de los precios de los alimentos hace que no siempre podamos comer de forma saludable. Es probable que tu sueldo no suba tan rápido como el precio de la comida.

Por ello, en esta ocasión te presentamos 8 secretos para comer de forma saludable, incluso con poco dinero. ¡Echa un vistazo!

1. Compra productos que correspondan a la temporada

Los productos frescos son siempre excelentes, pero el costo puede afectar a un bajo presupuesto. Por ello, de preferencia adquiere los que están de temporada.

La comida que se cultiva en la temporada tiene una calidad mejor y suele ser mucho más barata.

2. Ve al mercado

Dependiendo de donde vivas, los mercados pueden o no ayudarte a ahorrar dinero durante el horario regular. Considera visitar los mercados al final del día, cuando es muy probable que encuentres buenas ofertas. Esto sucede porque los vendedores van a querer acabar con sus productos antes del fin del día.

3. Amplía tus horizontes culinarios

Cocinas como la mexicana, la asiática y la india dependen mucho de ingredientes baratos, como los frijoles y la pasta. En estas cocinas el arroz también es un alimento básico y barato. Si te gusta la comida mexicana, puedes hacer burritos rellenos con todo lo que quieras. O puedes hacer una versión sin tortilla. Muy nutritiva, con muchas proteínas y fibras.

Considera visitar los mercados étnicos locales. No sólo es probable que encuentres algunos productos más baratos, sino que también encontrarás ingredientes realmente interesantes. Los supermercados étnicos (chinos, griegos, libaneses, etc.) son una gran fuente de ingredientes interesantes con una buena relación calidad-precio.

4. Adquiere los cortes de carne más baratos

Aún puedes disfrutar de la carne. Para ello, busca cortes de carne más baratos, como los muslos de pollo en vez de la pechuga. Aprende a valorar los cortes más baratos. Los cortes de órganos y los cortes de carne que vienen con huesos, así como los más duros, son todos muy baratos y nutritivos.

Pide cortes como filetes de cuello de cordero, el vientre y las mejillas de cerdo, hígado de pollo, mollejas, etc.

Guarda los filetes y el salmón para ocasiones especiales. Compra huevos, leche, atún, hígado de buey y queso, para obtener las proteínas necesarias.

5. Compra granos enteros y frijoles

Los frijoles y los granos integrales son una forma económica y sabrosa de aumentar las comidas e incluso pueden ser una comida en sí. El frijol negro es ideal para hacer rendir tu porción de carne.

Compra un paquete de granos de trigo, cocina y congela en porciones individuales para poner en las ensaladas o sopas cuando lo necesites. Los granos integrales también te mantendrán “lleno” por más tiempo.

6. Compra a granel

Los alimentos como la pasta, el arroz y la avena son fáciles de almacenar. Si están a la venta a granel, compra los que puedas y almacénalos.

Muchas veces se encuentra puedes encontrar importantes descuentos si los compras a granel. Por ejemplo, puedes hacer una compra de varios meses para que tu familia y amigos dividan el costo de la compra. Las carnicerías a menudo bajan el precio de las carnes en un 70% a medida que la fecha de vencimiento se aproxima. Compra varias y guardalas en el congelador.

7. Reutiliza las sobras

Si no deseas comer la misma comida en días seguidos, considera la posibilidad de colocar las sobras en un plato completamente nuevo y delicioso. Los ingredientes de una comida pueden funcionar en un sándwich (pollo desmenuzado, albóndigas, pastel de carne, carne de cerdo, etc.). Cuando los pollos enteros están en oferta, compra dos y cocínalos. Por la noche prepara pollo asado y después, puedes hacer una sopa, añadir un poco de pollo con arroz o en un sándwich. Puedes hacer que los dos pollos rindan, mientras preparas un montón de opciones.

8. Mantén la nevera y los cajones organizados

Las sobras pueden ser deliciosas, pero no podemos perderlos en la parte interna de la nevera. Etiqueta los restos y mantén la nevera organizada para minimizar el desperdicio de alimentos.

Utiliza una etiqueta adhesiva y un marcador a prueba de agua para identificar los alimentos y la fecha en el envase. Empaqueta los alimentos en las cantidades que vas a utilizar, como congelar trozos de pollo de dos en dos y hamburguesas envueltas. Al congelar los alimentos, asegúrate de revisar periódicamente tu congelador para ir comiendo lo que está almacenado.