enero 22, 2022
Prácticas sexuales poco saludables

Prácticas sexuales poco saludables

Quizá le llamó la atención que intituláramos este artículo como prácticas sexuales poco saludables porque podría tomarse como relativo, ya que hay más de una minoría mundial que una o unas de ellas practican para alimentar su satisfacción. Y sí, tiene razón, pero eso no le quita lo poco saludables.

Porque en lo que respecta a la salud física, emocional y la que deriva de la interacción con las personas –en especial la persona amada-, pueden observarse distorsiones que inciden en su deterioro ante lo progresivo de las mismas. Y en eso, dichas minorías –que no lo son tanto- poseen alta estadísticas en cambios negativos.

Vamos a hacer una exposición sucinta, sin que la misma sea una traba para su idiosincrasia, sino un llamado a un balance que le haga mejor llevadera para su vida sexual como cotidiana, sea con un fetiche, viendo scat porn o practicando voyerismo.

Prácticas sexuales poco saludables

Parafilias

Aquellas consistentes en cubrir las fantasías sexuales y necesidades corporales recurrentes e intensas con:

  • Diversidad de objetos (según tentación).
  • Humillación y sufrimiento de su contraparte o suya propia.
  • Personas que legal y moralmente no han de ser vulneradas y/o que no lo consienten.

El exhibicionismo, una de las prácticas sexuales poco saludables

Exponerse o ver la exposición –a veces sin sentido- de sus partes íntimas como manera de estimular sus sentidos y necesidades sexuales.

Fetichismo

Es un trastorno en que las fantasías y necesidades sexuales requieren el uso de objetos inanimados de uso diario en otra persona y que al lucirlo llame la excitación y masturbación como acto previo a las relaciones. Cuando esto se sucede esporádicamente no llega a fetiche, pero si lo requiere para una vida sexual plena, netamente lo es.Prácticas sexuales poco saludables

Prácticas sexuales poco saludables: La menos comentada: Froteurismo

Para esta, requiere de una persona que no da su consentimiento para el acto sexual a la cual acercarse y frotarse para llegar al orgasmo sin necesidad  implícita del acto sexual. No confundir con el sexo tántrico.

Fetiche travesti

A diferencia del fetiche convencional es que se interpretan distintas profesiones u oficios, este fetiche travesti, considerado una de las prácticas sexuales poco saludables entre parejas heterosexuales, crea la necesidad del cambio de género y la consiguiente actitud en su rol de género para comportarse en el acto amatorio, durante la previa, en el acto y a posterior, transformándose en una doble personalidad que puede perturbar su identidad, vida matrimonial y la no comprensión de a qué género quiere realmente pertenecer y sentir.

Prácticas sexuales poco saludables: El Voyerismo

Es una extrema necesidad de propiciar momentos para observar a otras personas ya sea desnudas (incluso de su mismo sexo aunque no sea su corriente sexual natural preferente) o a parejas teniendo sexo, para poder estimularse, llevar su energía a su pareja o tener orgasmos incluso mientras camina, para generar endorfinas. Una vertiente es la adicción a la pornografía, en la que se necesita ver a otras parejas para poder estar con la suya propia e incluso, amerita recrear lo visto para llegar a la satisfacción personal.

Coprofilia y Urofilia

Son consideradas prácticas sexuales poco saludables debido a que las heces y orines humanos no poseen nutrientes como los de los animales y su consumo o untar puede llegar a ser perjudicial en cierto tiempo si la práctica es recurrente. De ser necesario para todas sus relaciones sexuales y de pareja, es necesaria la atención médica.